Estudios especializados en el sector turístico apuntaban al finalizar el primer semestre del año que los factores económicos y los nuevos hábitos vacacionales incidirían en la actividad turística veraniega a la que auguraban un comportamiento desfavorable a partir del mes de julio, en comparación con el mismo período en 2006. Sin embargo, la comarca deTarragona ha sido de las que más está aguantando esta tendencia. Si bien es necesario precisar que los empresarios de la zona decidieron apostar por la expansión y, por ejemplo en Salou, se han incrementado en 14.000 el número de plazas disponibles, aunque las pernoctaciones sólo hayan aumentado un 33%. En lo que a la Costa Dorada se refiere las cifras de ocupación han sido ligeramente superiores a las del año pasado. Pero a pesar de estas cifras se observan las playas sin las aglomeraciones de otros veranos, el punto de inflexión se encuentra en la evolución de los hábitos de consumo turístico nacional, en la reducción del consumo y en la recesión del turismo británico y alemán. En el mes de junio ya el barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas constataba que cerca de la mitad de los españoles (46,8%) no saldrían de vacaciones por motivos económicos. De éstos, un 18% se planteaban viajar por distintos lugares del país y un15% habían elegido el extranjero. El motivo de esta contracción del mercado nacional es económico: el alza de los tipos de interés. Las consecuencias más importantes de este efecto, según el informe de Exceltur (Alianza de empresas por la excelencia turística). las veremos en 2008.
Pero la ralentización de la actividad turística tiene también otra causa económica: la revalorización del euro frente al dólar nos hacer perder el atractivo económico frente a otros destinos. Esto supone que otros países como Turquía, Túnez, Egipto y los destinos asiáticos y del Caribe constituyan una importante competencia.
Los nuevos hábitos: internet y las compañías aéreas de bajo coste
Al margen de los factores económicos, ha venido a cambiar el panorama del sector una acentuación de nuevos hábitos de consumo turístico. Esto se debe, por una parte, a la consolidación del fraccionamiento de las vacaciones, que se convierten en “escapadas” a lo largo del año. Con ello se reducen las noches de estancia que se reparten durante el año y que en la Costa Dorada han pasado de 7,5 noches en temporada alta en anteriores años a una media de 6 noches. Al tiempo que se incrementa el número de viajes a las grandes ciudades nacionales y extranjeras debido a las facilidades que ofrecen las compañías de vuelos a bajo coste.
En este sentido Exceltur afirma que lo que queda de 2007 no dejará de agudizarse la contratación de viajes más especializados, la reducción de la estancia, la auto organización del viaje y la selección de productos diversificados que facilitan la contratación por internet, y que en conjunto hacen la actividad menos predecible. Ante esta desacelaración que, si bien no es preocupante, sí es significativa, la alianza turística Exceltur plantea la necesidad de que el Gobierno promocione el segmento de demanda familiar de “sol y playa”, que supone el 50% del negocio turístico.
Por otra parte segón el Observatorio de la Fundación de Estudios Turísticos de la Costa Dorada el incremento de la rotación de los turistas, es decir de la desestacionalización, tiene como efecto positivo la tan anhelada prolongación de la temporada que ha hecho crecer el número de ocupaciones durante los meses de octubre y noviembre, por lo que bastantes hoteleros se han decidido a mantenr abiertos sus establecimientos buena parte del año.
En definitiva y en palabras del vicepresidente de la Cámara de Industria y Comercio de Tarragona, Josep Martí con motivo de la presentación del reciente informe del Observatorio de la Fundación de Estudios Turísticos Costa Daurada, el sector turístico se encuentra en una situación de tránsito hacia un nuevo modelo que va a estar basado en la diversificación de la oferta.