el magistrado Francisco José Revuelta, del juzgado de instrucción número 4 de Tarragona ha acordado el sobreseimiento provisional de las diligencias abiertas por la denuncia de supuestas irregularidades urbanísticas en Salou y por el que estaban imputados el ex alcalde de Salou Esteve Ferran, su hijo y nueve personas más.
Según el auto judicial, "no hay los suficientes indicios" que acrediten que los imputados hayan cometido los delitos de tráfico de influencias, prevaricación y uso de información privilegiada de los que eran acusados por el fiscal. El procedimiento se inició en virtud de una denuncia interpuesta por el Ministerio Fiscal el 4 de octubre de 2007 contra el ex alcalde de Salou Esteve Ferran Rivera y su hijo y ex edil de Urbanismo Esteve Ferran Gombau, ambos pertenecientes a la formación política Ferran Units Per Salou (FUPS). La Fiscalía de Tarragona les acusaba de presuntos delitos de prevaricación, tráfico de influencias, uso de información privilegiada y aprovechamiento ilícito de información privilegiada cometidos en diversas actuaciones urbanísticas realizadas en Salou desde 1999. El primero de los hechos denunciados se refiere a la compra, en 1999, de una finca rústica de la partida Emprius por cinco millones de pesetas, que Ferran Gombau vendió en 2004 por 506.445 euros, después de que una revisión del Plan de Ordenación Urbana del Municipio (POUM) cambiase los usos de la zona, que pasó a ser urbanizable. En este caso, el juez destaca que los ex propietarios de la finca, los hermanos Montagut Prats, han declarado que se desprendieron de ella por sólo cinco millones de pesetas porque tenían "urgencia" por vender, y que no acudieron al Ayuntamiento de Salou para informase de cómo evolucionaba la reforma del POUM pese a saber que "estaba prevista una nueva calificación de la finca como suelo urbanizable". Por otro lado, el fiscal denunciaba la posible comisión de delitos urbanísticos en la concesión por parte del Ayuntamiento de Salou de una parcela ubicada en la zona Barenys, finca de titularidad pública, a la Unión Temporal de Empresas(UTE) constituida por las sociedades STS Gestió de Serveis Socio-Sanitaris S.L y Reus Salut i Benestar S.L. En esta parcela se construyó una residencia geriátrica y sus servicios complementarios, recogiendo en la denuncia como posibles irregularidades, entre otras, la fijación de un canon de base de licitación de 600 euros revisables anualmente sin que conste en qué estudio se basa para determinar su cuantía, a pesar de existir un informe desfavorable por parte del interventor municipal. Según el auto judicial, todos los trámites se hicieron "respetando los diferentes trámites administrativos" y fueron aprobados por el pleno del Ayuntamiento de Salou, "sin que exista acto imputable" de prevaricación al ex edil de Urbanismo. Finalmente, en la denuncia inicial se recogían presuntas irregularidades en el proyecto de desvío del Barranco de Barenys, un plan que preveía liberar 40 hectáreas para urbanizar y en la que el consistorio pretendía construir 10.000 nuevas plazas hoteleras, para lo que se tenían que expropiar 19 viviendas particulares. En este caso, el juez tampoco aprecia indicios de delitos, lo mismo que ocurre en la ampliación de la denuncia que la Fiscalía de Tarragona realizó en diciembre de 2007. En ésta, el fiscal hizo constar que la sociedad adquiriente de la finca que antiguamente ocupaba la sala de fiestas 'Galas' "tenía prácticamente asegurado el aumento de edificabilidad cuando adquirió la misma, gracias a la influencia ejercida sobre los responsables municipales y a la información privilegiada facilitada por éstos". Además de Ferran Rivera y Ferran Gombau, durante la instrucción del caso el juez imputó a otras nueve personas, que también han sido exoneradas, si bien las partes pueden presentar un recurso de reforma en un plazo de tres días.
El alcalde de Salou, Pere Granados, expresó su alegría por el auto y añadió que «el equipo de gobierno siempre ha defendido la inocencia de la familia Ferran. Creo que estos casos deberían resolverse mucho antes porque más allá de los cargos, hay personas que sufren mucho.
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