El Ayuntamiento de Salou está ejecutando las obras previstas en el proyecto de remodelación de la urbanización Covamar. Éste incluye la implantación de un colector de aguas pluviales a lo largo de la ribera de la autovía de Tarragona (C-31 b) desde la calle Murillo y hasta la calle Casp. Actualmente, las obras se han iniciado en el tramo entre la calle Llimona y la calle Velázquez y la próxima fase contemplará el tramo restante y hasta la plaza de la Sardana. Estas obras mantienen cortado un carril de la autovía.
Los trabajos, que tienen un coste de 118.864 euros, empezaron el lunes 7 de septiembre y hoy han hecho a una visita de obras el alcalde de la población, Pere Granados, y el concejal de Gestión de Territorio, Marc Montagut, junto con el jefe de la sección de ingeniería. La canalización que se está llevando a cabo está comportando alguna dificultad añadida para la naturaleza de los terrenos que se están perforando son básicamente rocosos. El concejal Montagut ha asegurado que "se trata de una obra prioritaria porque sacará un volumen de agua de lluvia importante en la zona que acabará canalizada por el cajón que hay para la avenida Zaragoza".
Las obras servirán para recoger mediante la instalación de estas cañerías de 1,10 metros de diámetro de los pluviales que llegan a la urbanización por la zona norte. Antes de finalizar el año los trabajos de esta primera fase tendrían que estar terminados y entonces continuar con la licitación de los trabajos del tramo restante.
Aprovechando la visita a la zona, el alcalde también ha explicado que "es voluntad del equipo de gobierno iniciar la pavimentación de las calles de la urbanización, francamente estropeadas por el paso del tiempo así como la reparación de las aceras." Se trata, según Granados, de poner freno a los problemas del barrio pero sin gravar con contribuciones especiales a los vecinos en tiempo difíciles"
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