Después de diversas reuniones las dos últimas semanas con el técnicos ministeriales de la Dirección General de Costas del Ministerio de Medio Ambiente, finalmente, las últimas horas se ha procedido a la retirada de las vallas que impedían el paso a los peatones hacia la playa Capellans. Se trata de una reivindicación expresa formulada por el mismo alcalde, Pere Granados, y por el concejal de Gestión de Territorio, Marc Montagut. Así, ya se puede acceder a la cala a través de las calles Bruselas y Gaviota, facilitando el paso a los bañistas y minimizando los problemas que eso suponía para las actividades económicas instaladas en la zona, claramente perjudicados por el retraso de las obras que, en esta fase, y si no se hubieran paralizado las obra, ya estarían terminadas. El concejal de Gestión de Territorio comentaba que "esperamos tener próximamente noticias todavía más favorables para los intereses de los salouencs y que finalicen los perjuicios de las actividades económicas y las infraestructuras turísticas que viven directa o indirectamente de la playa".
Hay que recordar que, después de que las obras se detuvieran el pasado mes de febrero mediante un decreto de alcaldía del anterior gobierno municipal, el nuevo ejecutivo ha buscado el diálogo con el Ministerio con el fin de desbloquear las obras y que éstas puedan continuar de manera inmediata. El Ayuntamiento de Salou está a la expectativa de que se reemprendan los trabajos, sólo está pendiente de una notificación oficial de la Secretaría General de Sostenibilidad Ambiental.
Hay que recordar que a inicios de la semana pasada, el alcalde Granados, resolvió la situación depositante 51.000 euros en la caja general de depósitos. Con este gesto, el máximo responsable municipal quiso recordar que nadie discutía sobre los detalles de la expropiación -ya que estaba bien realizada- sino que tan sólo se había producido una disfunción en la notificación de la comunidad de propietarios afectada.